26 may 2010

“¡Despacico conmigo!”



Hay días, de verdad, que te despiertas de siesta con unos sustos impresionantes. Así estaba hoy mismo, sin ir más lejos, tumbado en mi sillón, pegándome mi siestecita de media hora después de comer. Como suelo dejar la tele o la radio encendida para escuchar las noticias, hay veces que de fondo se cuela en tu subconsciente alguna de las cosas que dicen, y claro, cuando te despiertas, zas, susto al canto.

En esta situación que les cuento estaba mi cerebro, con un sueño un poco más pesado que de costumbre, cuando de repente me empiezo a despertar y a oír voces, golpes, gritos, aplausos, abucheos, oe, oe, oe. Claro, imagínese mi desconcierto. Vamos, que creí que se estaba celebrando la final del mundial en Suráfrica, y yo sin enterarme. Medio minuto más tarde cuando voy siendo consciente de la situación, por fin me doy cuenta de que se trata del telediario y están dando la noticia de la monumental bronca que se ha producido en el Senado. Si, si, para mi sorpresa comprobé que no se trataba de una corrida de toros en Las Ventas, ni de los San Fermines, o la fiesta del pueblo en la que todo el mundo baila Paquito el Chocolatero al ritmo de King África, ehhh, ehhh. No, no, no. Se trataba damas y caballeros… ¡del Senado!

Todavía con el susto en el cuerpo pongo mis orejas más tiesas de lo que las tengo y me entero que se ha producido en el Senado una de esas sesiones de control donde Zapatero da cuentas de la situación, en este caso de las medidas extraordinarias para frenar el gasto público. Bueno, pues como ustedes sabrán mejor que yo (yo estaba con una torta tremenda), allí se ha producido tal combate dialéctico entre Zapatero y el portavoz de PP, Pío García Escudero, que ha desembocado en una bronca en las bancadas digna del mejor show sino fuera por la vergüenza ajena que he sentido de todos y cada uno de ellos.

Hacía mucho que no hablaba de las andanzas de nuestros amados políticos, pero es que las escenas que contemplaron mis ojos son para que todos fueran dejando sus escaños por no reunir las mínimas y necesarias condiciones que una persona debe tener para representar un cargo público. La curiosidad me ha llevado a querer saber algunas de las cosas que sus señorías han hecho, y créanme que me arrepiento de saberlas. Les cuento unas cuantas perlas y ustedes mismos juzgan. Después de los halagos que se han dispensado ambos representantes (que por otra parte todos conocemos) y de que García Escudero pidiera adelanto de elecciones, los senadores del PP han empezado a corear ¡Zapatero dimisión! ¡Zapatero dimisión! aporreando en las mesas y golpeando y pateando los escaños mientras el partido socialista aplaudía hasta romperse las manos para defender a su líder.

Durante más de dos minutos de bronca, el presidente del Senado, Javier Rojo ha tenido que llamar al orden más de 10 veces, hasta que al final se le han inflado las narices y ha pegado cuatro voces diciendo que “no se puede tolerar este comportamiento que estamos teniendo en la cámara, me parece que es lamentable”. Que quieren que les diga, he visto broncas con más elegancia en tugurios de mala muerte donde la tropa iba de copas hasta arriba y ya solo le faltaba beberse el agua del fregadero.

Pero a ver, vamos a ver. ¡Cómo puede ser esto posible! 2000 años de historia, de guerras, de idas y venidas para que la civilización avance, de gente dejándose cada día la vida para seguir adelante y van unos cuantos tontos las pelotas y hacen este tipo de sainetes, ¡en el Senado!, sin ningún tipo de pudor ni de vergüenza. ¡Qué ejemplo tan bueno para los jóvenes y para la sociedad en general! ¡Qué manera de perder los papeles y las formas! Por favor, que alguien me explique si es normal lo que sucede en este país. O es que soy yo que no sé ver el trasfondo del asunto.

No sé, empiezo a creer que todo esto estaba preparado y que después de tan grandiosa representación teatral se han ido todos a la cafetería a tomarse una coca-cola, a reírse y a felicitarse mutuamente por la escenificación del mejor teatro del absurdo. Si no es así, no me lo creo, no me puedo creer que personas que se supone están un poquito preparadas y han aprendido ciertas normas sociales monten este tipo de saraos de la más bajuna calaña.

Sólo ha faltado que alguno sacara la navaja cachicuerna y dijera aquello que tanto ha popularizado José Mota con su Cansino Histórico: "Despacico conmigo, eh, despacico conmigo, que tiro de cheira y te tiro las tripas a un canasto. ¡Piojoso, mugroso, tío mierda!" Ya me estoy imaginando en la próxima representación a Tere de la Vega y a Mari Lola de Cospedal encarándose frente con frente como los toros. Cuando aquí mis vecinos de prado se cabrean y se disputan una vaca guapa no les quiero ni contar el pifostio que montan. Bueno, pues con la mala leche que gastan las portavoces, no se dejan un pelo en la cabeza. Atentos al próximo asalto que el combate acaba de empezar. Aunque no sé si aguantaré tanta tontería. En cuanto Obama monte la estación espacial en Marte zumbo para allá en un pis pas. Nunca se ha hecho tan necesario un exilio.

Rucio

10 may 2010

Una de economía


Vaya por delante que no tengo ni idea de economía. Soy un burro normal de los que lee el Marca y el As y no Cinco Días o La Gaceta de los negocios. Pero creo que estarán de acuerdo conmigo que si tengo 100 euros y me gasto 60, todavía me quedan 40 euros para posibles imprevistos, gastos extra, caprichos varios o para, yo que sé, comprar el regalo de mi prima Sofía por su reciente maternidad o para donarlos a una ONG. Ya sé que soy más simple que el mecanismo de un sonajero, pero esto que estoy explicando se entiende aquí y en Kuala Lumpur. Lo malo, es cuando viene alguien y me dice, no perdona, estos 40 euros restantes son activos directos reembolsables, de los cuales 10 van para comisiones e impuestos directos e indirectos y otros 10 para compras de bonos, estabilización de la renta variable y demás gastos, con lo cual, se queda con 20 euros restantes. No sé si me explico.

Llevo un buen rato trabajando delante de mi ordenador. De fondo suena la radio y me cuenta que se ha producido en España la mayor subida de la bolsa en toda su historia. ¡Y con la que está cayendo! Resulta que esta gran subida se ha producido porque los ministros de economía y finanzas de la Unión Europea han llegado a un acuerdo para crear un fondo de rescate multimillonario y sin precedentes para garantizar el restablecimiento de la estabilidad financiera en la zona euro. Si es que cuando quieren sacan dinero debajo de las piedras. Porque dinero, lo que es dinero hay. Hay mucho.

Como consecuencia, dicen los expertos, el mercado ha ganado confianza por parte de los inversores. Pero más que confianza lo que ha ganado es una cara dura tremenda debido, claro está, a la desorbitada especulación con la que cuatro cantamañanas juegan cada día. Y es que esos cuatro cantamañanas suelen tener el dinero por castigo y en vez de jugarse los céntimos de la vuelta del desayuno en la tragaperras del bar les da por invertir unos cuantos millones de euros en acciones que en esos momentos están por los suelos para, pasado el mal momento, venderlas de nuevo a cojón de pato.

Como dije antes, no entiendo de economía, o de esta economía tan moderna que se han inventado y parece que quieren seguir inventando cuatro listos, demasiado listos. Pero de lo que todavía entiendo, aunque me queda poco, es de tener un poco de sentido común. Me parece de perlas que la bolsa funcione, me parece de perlas que la gente gane dinero, me parece de perlas que exista un mercado económico que invierta su dinero donde quiera. Lo que no me parece tan de perlas es que todo eso vaya tan ligado a la economía de cada día, esa que cualquier trabajador tiene que mirar con lupa. Y que una cosa arrastre de tal manera a la otra que cuando la bolsa se vaya al traste, por egoísta y especuladora, se lleve con ella empresas, puestos de trabajo y ahorros de gente que no tiene nada que ver con esas macrofinanzas.

Ustedes me dirán, que no hombre, tu dinero va a estar en el banco tan ricamente. Pero que quieren que les diga, pregúntenle a algún argentino que otro. Y además, no se trata del dinero que tengas o no tengas en el banco, se trata de que hagas lo que hagas esta economía está tan globalizada y tan trenzada que cuando algo gordo se va abajo en un país, se produce tal efecto domino que vayas donde vayas ese efecto te pilla con el carrito del helao. Recuerden que esta gran crisis tuvo su origen en las hipotecas basura de Estados Unidos. A España nos llegó en forma de pertardazo de burbuja inmobiliaria y ahora, a ver quien es el guapo que le pone el cascabel al gato. Es decir, a ver quien pone las medidas necesarias para tener una economía saneada que ofrezca seguridad en fondos públicos, bancos, empresas y todo ello genere empleo, beneficios, movimiento, crecimiento.

Nada, que no aprendemos. Esto mismo ya pasó en Estados Unidos en 1929 con unas consecuencias tan catastróficas que llevó al desempleo y al hambre a millones de personas. Con mucha corrupción y de distinta manera, pero con varias semejanzas el corralito argentino nos dio un serio aviso de lo que podría pasar, pero seguimos muy muy ciegos. Con esto de la economía global y del mundo globalizado nos meten a todos en el mismo saco y ahí te las den todas.

Señores políticos y grandes financieros, hagan con la economía lo que quieran, pero un agricultor que se deja la espalda y la vida trabajando en el campo no tiene que pagar sus errores a base de bajos precios, especulaciones, impuestos directos e indirectos, altos costes de producción y lo que te rondaré morena. El que quiera jugar a inversor que se juegue su alma si le parece, pero al resto de mortales déjennos en paz con nuestros 10 euros de dinero real sin especulaciones ni altas finanzas. Porque esa es otra, por cada dólar real hay 300 dólares que son irreales, que son bits de ordenador.

Por cierto, todo esto lo escucho en la radio. Se me ha roto la tele y me estoy pensando mucho si comprar una nueva o esperar al 2026 (como les dije en anteriores episodios) para cuando me vengan a instalar la antena perabólica esa con la que se pueden ver los maravillosos y geniales canales de TDT. Según tengo entendido, ¡vaya tela de canales alguno de ellos! En fin, voy a tomarme una cervecita con el burro Bruno, a ver si me explica y entiendo de una vez que es eso del T.A.E que tan bien anuncia Matías Prats sentado en el banco naranja.

Rucio