29 dic 2010

Poco más que un café




Si amigos, si, esta tarde he probado a vivir como en la Edad Media y no me ha ido nada mal. Total, si Cervantes fue capaz de escribir El Quijote a la luz de unas velas o Cristóbal Colón llegó hasta la otra punta del mundo sin GPS yo voy a conseguir, como sea, vivir sin encender una mísera bombilla. Lo digo más que nada, porque con mi exigua pensión de prejubilado no me va a dar ni para comprar mi racioncita de pienso diario. Como todos ustedes saben la electricidad va a subir a partir del 2011 a las 0:00 un cojón de pato y parte del otro. Aunque según el ministro Sebastián eso va a suponer un 1,7 euros por persona y mes; poco más que un café.

O yo soy muy corto y muy simple (cosa no muy alejada de la realidad) o el ministro tiene menos idea de números que yo de astrofísica. Si para su jefe Zapatero un café costaba algo así como 0,80 céntimos, aquí para mi colega Sebastián cuesta más del doble. Me pregunto qué cafeterías frecuenta. Por otro lado, creo que la media la ha hecho incluyendo a todos los niños y jóvenes, que como bien sabemos reciben un generoso sueldo para aportar a la economía familiar. Eso sin contar a los parados de este país –unos cuantos nada más- que poseen unas cuentas corrientes rebosantes de dinero.

!Pero qué fácil es echar cuentas con el dinero de todos! Porque claro, con un poquitín de cada uno, que supone nada, un café, recogemos un pastizal. Este caso me recuerda mucho a Lola Flores, -que en gloria esté-, cuando decía que con una peseta de cada español a ella la sacaban del enorme aprieto. Tenía razón, una peseta para cualquiera es nada de nada, pero todo junto supone algo más de 40.000.000 millones. Tacita a tacita…

Pues bien, entre todas las brillantes ideas de nuestros gobernantes alguien ha tenido la misma idea que nuestra universal tonadillera con la diferencia de que vía ley, decreto o lo que sea, no nos quedan más pelotas que apoquinar los más de 6 euros por familia –que yo sepa mi sobrino de 4 años todavía no paga factura alguna- a las hidroeléctricas y al Estado. A todo esto hay que añadir la infame medida salida del Congreso de los Diputados de permitir a las eléctricas cobrar por estimación. Todavía estoy por ver que una factura cobrada por estimación sea igual o inferior a la del mes anterior. Si alguno de ustedes lo ha visto, muéstremelo, por favor. Será la mejor manera para que pueda salir de mi error y pueda ver esa luz que a este paso va a ser más cara que el azafrán.

Desgraciadamente, nos va a costar mucho ver la luz. Va a costar mucho salir de este túnel oscuro y largo en que estamos metidos y en el que nos han metido políticos, multinacionales y empresarios sin escrúpulos que sacrificaron la gallina de los huevos de oro por pura ambición y que ahora pagan todos menos, precisamente, ellos. Todos los ciudadanos normales sacrifican hasta lo que no tienen (bajadas de sueldos, subidas de impuestos, aumento de gastos y hasta años de bien merecida jubilación), mientras que la élite política y empresarial causante de toda esta crisis se va de rositas. Y si no, díganme que medidas se han impuesto los políticos y compañía con las que contribuir a salir del pozo. Ni siquiera son capaces de proponer soluciones buenas y efectivas y eso que son gratis y es su trabajo. ¡Qué vergüenza de gente!

Por lo que a mi respecta, voy a empezar en 2011 como si no se hubiera inventado la electricidad. Tengo un farol buenísimo, la chimenea me calienta y me cuece los alimentos, la televisión no me interesa y la radio me funciona con pilas. En cuanto al ordenador me vale con la placa solar que tengo en el tejado y el internet lo pillo gracias a la wifi de un vecino solidario. No necesito nada más. Y no vean lo bien que se está a la orilla de la chimenea, como cantaba Sabina, arropado con mi mantita de rayas y leyendo un buen libro a la luz del farol. ¡De coña marinera!

Rucio

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