A ver como les cuento los pensamientos que me vienen rondando por mi formidable cabeza sin que se me altere el pulso. De verdad que no doy crédito y créanme si les digo que estoy todavía sin asimilar lo que escuché. No puede ser verdad. No puede haber en este mundo alguien tan mal de la azotea.El caso es que ayer por la tarde cuando el sol ya iba de bajada, concluyo mis pocos quehaceres camperos y me retiro apaciblemente a mis aposentos. Me ducho dándome el correspondiente manguerazo que nos pegan a los burros y me acerco a mi rica ración de cereales. Mientras ceno me gusta ver un poco el telediario, -el parte que dirían los viejos del lugar-, y así me entero de lo último que ha sucedido en el mundo. No es que yo sea muy amigo de ver programas de sucesos, pues cada vez son más sensacionalistas, pero me quedé mirando el programa en cuestión antes de que empezaran los informativos.
En ese momento hablan de las últimas novedades acerca del caso de la chica Marta del Castillo, y su padre comenta que ya está desolado porque la investigación no acaba nunca y ésta no da ningún resultado. Pero lo más duro para este padre es, sin duda, cuando se entera de que el asesino de su hija recibe cartas de admiradoras. Si, si, vuelvan a leerlo por si no se lo creen como me pasa a mi, pero lo han leído bien. ¡Hay chicas en ciertos puntos de este país que escriben cartas a la cárcel donde está este asesino, admiradas y maravilladas por lo que ha hecho! ¡Díganme si no es para alucinar en colorines!
Piensen en ello detenidamente. Piensen en cómo es posible que haya chicas jóvenes que admiren a alguien capaz de semejante acción. Y no es que sólamente lo piensen o lo digan, es que lo demuestran con pruebas como ésta. De verdad que no doy crédito y más cuando fue una chica la asesinada.
Sin acabar de creerme lo que escuché y eso que tengo buenas orejas, acudí raudo y veloz a buscar en internet, pues este último hecho no ha tenido demasiada relevancia en la prensa nacional. En varios medios digitales veo una referencia pequeñita en la que dice que el juez ha levantado el secreto de las actuaciones, que el caso entra en la fase final una vez que tienen la mayor parte de la información y que entre las anécdotas que revela el secreto levantado está que Miguel recibió en la cárcel cartas de televisiones y de admiradoras, e incluso una le regaló una pulsera. ¡Pásmate! Ante esto no tengo palabras.
Que quieren que les diga. Lo de las televisiones no me sorprende. No creo que sea para pedirle una entrevista en profundidad y que con ello se le haga un favor a la sociedad. No quiero pensar mal, pero sabiendo que su moral es el dinero, serían capaces de pagar un cheque en blanco por un poco de audiencia y de morbo. En cuanto a las cartas de admiradoras, o son amigas y conocidas suyas o no tiene justificación ninguna.
Después de esto, sólo cabe preguntarse cómo están siendo educados los jóvenes que tienen semejantes pensamientos y cómo puede haber gente así en esta sociedad.
Rucio
No hay comentarios:
Publicar un comentario