
No, si ahora va a ser que los pájaros se tiran a las escopetas. ¡Lo que tiene uno que ver! Uno ya es un burro un poco mayor para ver la cantidad de tonterías que pasan en el mundo. No hay día que no falte alguna. Eso si, ya les aseguro que nos quedan por ver muchas más.
Seguro que ustedes están muy al tanto. Bahía de Algeciras. 21:00 horas. Cuatro guardias civiles controlan un barco fondeado en las aguas de la bahía cuando, oh sorpresa, de repente sale a toda velocidad una lancha semirígida con dos personas a bordo y en dirección al Peñón. Dada la cercanía, los agentes españoles, que están a punto de darles caza, se meten en el puerto de Gibraltar. La lancha de los narcos embarranca debido a la persecución y los guardias civiles les trincan como es debido.
Pero en estas que llegan unos agentes de la policía gibraltareña y les dicen que de eso nada, que no puede ser, que han invadido territorio británico y que tienen que detener tanto a los dos narcos como a los cuatro guardias civiles.
Obviamente la policía gibraltareña, -profesional donde las haya-, les quita las armas reglamentarias y retiene a los agentes pertenecientes a la Guardia Civil en comisaría. El resto de la historia ya se la saben ustedes muy bien.
Vamos a ver, ya sé que soy un poco borrico, pero aquí hay algo que se me escapa. ¿No se supone que los agentes de seguridad están persiguiendo a unos narcotraficantes, y de lo que se trata es de atraparlos sean de donde sean? Vale, estamos de acuerdo, ya sé que hay leyes que rigen las fronteras y los territorios y todas esas cosas y hay que tenerlo en cuenta. Pero yo me sigo preguntando, ¿la policía gibraltareña de verdad piensa que los guardias españoles entraron con el deseo ferviente de invadir terreno británico o por el contrario, lo que tenían era unas ganas locas de echar en guante a los narcos? No sé, yo la respuesta la tengo bastante clara.
Va a ser que yo no entiendo de diplomacia o que precisamente con tanta diplomacia de por medio los malos campan a sus anchas, entran, salen y pasan fronteras como Pedro por su casa, mientras unos países y otros se pasan el día mirando mal al vecino porque ha puesto su pié encima de la línea trazada.
En general, yo entiendo que las fronteras son paso de tránsito normal para gente normal y paso de control más exhaustivo para los malos. Lo que pasa es que en cada paso fronterizo se da justo lo contrario. La buena gente se pasa las horas aguantando el chaparrón y los malos pasan tan ricamente.
El caso de Gibraltar tiene unas condiciones un tanto especiales y les apuesto un mazapán de los que se van a comer esta Navidad a que a la mayoría de los políticos les da igual y encima no sabría ni explicar.
Primero, Gibraltar se siente con una impunidad total y cada vez que pasa una tontería de éstas levanta el dedo acusador diciendo que, cuidado, que con ellos España no se mete. Segundo, todos los políticos españoles desde hace décadas, agachan las orejas, levantan el teléfono y piden disculpas. No hay ni uno que se atreva a poner las cosas claras y a decir que ciertas situaciones no se le pueden permitir a nadie, sea quien sea. Y tercero, Gibraltar está en constante acecho para que en cuanto pase el más mínimo conflicto salga dando voces, sintiéndose tremendamente agraviado.
Y todo esto pasa como si tal cosa. El caso es que si alguien se atreve a levantar las alfombras del Peñón se podrá ver que allí hay trapos sucios a manta. Gibraltar, creo recordar, tiene alrededor de 30000 habitantes y unas 40000 sociedades. ¡Qué cosas! O a mí no me cuadran las cuentas o cada llanito tiene más de una empresa. Es decir, allí cada sociedad esconde más paraísos fiscales con dinero negro y más narcotráfico que pájaros hay en el cielo. ¡Increíble!, que diría el cantante de los rizos, ese que da tantas vueltas.
En fin, con semejante negocio y con tanta impunidad, como para que los llanitos no te digan –con ese acento tan británico- “por zupuezto, nozotro zomo de Hibraltá”.
Mi colega el burro Bruno y yo estamos pensando en pedir la nacionalidad gibraltareña. No sería dificil encontrar algún negociete que nos sacara de pobres.
Rucio
Como dijo Reverte, el problema es que no tenemos unos políticos capaces de "dar un puñetazo encima de la mesa" cuando es necesario. Hace unos años ellos hicieron un desembarco con armas y ropa militar en suelo español por error, pero no pasa nada... nos traen los submarinos nucleares llenos de mierda, pero no pasa nada... practican tiro con unas boyas con los colores de la bandera de España, pero no pasa nada... y encima se apresura Rubalcaba a pedir disculpas porque invadimos su territorio persiguiendo a unos maleantes, que no debían tener su guarida muy lejos del peñón. Lo mismo nos pasa en todo. En fútbol, por ejemplo, pese al campeonato de Europa, no se nos trata con el respeto de otras selecciones: por ejemplo, el penalti que nos pitaron en contra en el partido con Argentina, si se lo hacen a Francia, tenemos a Platini una semana largando por la boca... etc.
ResponderEliminarNietzsche.