4 dic 2025

Crónica de Don Miguel de Cervantes: Crónica de la Enfermedad y el Caudillo: De las Cuitas de Madrid y el Hospital de la Discordia

Como bien cuenta la serie El Ministerio del Tiempo, por mediación de un buen amigo, me paso por allí de vez en cuando y charlo un rato con Miguel de Cervantes. Sigue en plena forma y escribiendo. Esto me cuenta y escribe en su última crónica.

Dicen las nuevas que corren como liebre en el campo, y las gentes de buen entendimiento lo publican sin recato, que en la ínclita Villa y Corte, donde la dama Isabel Díaz Ayuso ostenta el cetro de la Presidencia de esta Comunidad, una nueva algazara ha prendido fuego a los ánimos, teniendo por teatro principal a la Salud Pública, bien tan preciado que vale más que el oro de las Indias.


Del Hospital de Torrejón y la Avaricia Disfrazada de Beneficio 

Es el caso, Señor Lector, que en el Hospital de Torrejón de Ardoz, cuyo gobierno no recae en manos de la Corona, sino en el de una empresa gestora privada nombrada Ribera Salud (¡nombre que mienta al río y esconde la sed!), se han escuchado decires de gran espanto. Pues ha trascendido la voz del mismísimo CEO de tal compañía, Don Pablo Gallart, que a sus lugartenientes daba orden de "desandar el camino" en el afán de atender al doliente.

¿Y por qué tal desatino? ¡Ah, mísero mortal que en la tierra camina, la respuesta es la misma de siempre! Por mor de un diabólico guarismo que llaman EBITDA (beneficio antes de impuestos, ¡vaya latinajo para la ganancia!), se les ha antojado rehusar pacientes y dilatar las listas de espera. Es decir, que por ganar unos cuantos millones más, se trueca la salud del pueblo en vil moneda, y se cierran las puertas del remedio al que con su hacienda ya ha pagado por él. ¡Crueldad de corazón de mercader!


De la Réplica del Gobierno y la Denuncia de los Adversarios 

Ante semejante injuria, que bien parece sacada de una novela de mal agüero, los partidos que a Doña Isabel hacen la contra, llamados Más Madrid y el PSOE, no han tardado en alzar la voz con gran estrépito. Claman al cielo y a las leyes, anunciando que pondrán denuncias y acciones legales contra el Gobierno de la señora Presidenta, pues a su parecer, ella y los suyos consienten esta "parasitación" donde el interés particular carcome el bien común de la sanidad. Aseveran que es esta la prueba palpable de que el "modelo Ayuso" es el de vender lo más sagrado, que es la salud, al mejor postor.

Por su parte, el Gobierno de la Comunidad, no queriendo quedar por perezoso, ha despachado a un "equipo multidisciplinar" al hospital, con el fin de ver in situ si hay tal incumplimiento. Y, ¡oh milagro!, han declarado que no han detectado "ningún incumplimiento" por parte de los gestores privados, aunque a renglón seguido hayan convocado una reunión urgente con la cúpula directiva. ¡Dudaría el mismísimo Sancho Panza de tal pronta y limpia absolución! Aseguran, con firmeza, que no tolerarán "ningún tipo de actuación o práctica que pueda perjudicar el acceso a la asistencia sanitaria," pero el pueblo se pregunta si la vista de sus inspectores es tan fina como la del lince, o tan corta como la del topo.


Fin de la Crónica y Moralidad del Suceso 

Así están las cosas, amigo Lector: la Salud, que debiera ser amparo para todos, se halla en la picota, sirviendo de moneda de cambio entre la cosa pública y el caudal privado. La Presidenta jura y perjura que vela por el bien de sus gentes, mas los adversarios le recuerdan que son sus convenios y sus dineros los que han puesto al lobo a guardar las ovejas.

El Quid de la Cuestión, y he aquí la Moralidad: ¡Cuidado, buen pueblo, cuando los intereses de la bolsa se mezclan con los intereses del alma y del cuerpo! Que no se trueque la caridad médica por el lucro desmedido, no sea que el enfermo, además de su mal, haya de cargar con la pena de no tener quien le reciba a la puerta.

Que Dios nos dé salud y paciencia para ver el desenlace de tan grave entuerto.

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